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Ministerio de Desarrollo Social - MIDES
Directora asegura que el programa es una forma de 'igualar' a todos los escolares Computadoras del Plan Ceibal dan esperanza a niños ciegos Martes, 1 de setiembre de 2009 Fuente: El Observador "¿Dónde está el mouse?, preguntó una alumna a su padre, que la observaba con orgullo La calle Pablo Zufriategui es una pequeña arteria del Prado montevideano que corre paralela al arroyo Miguelete, entre las avenidas Agraciada y Uruguayana. Allí hay un edificio de fachada grisácea, con una doble puerta de hojas muy altas, que desde afuera no dice mucho y aunque no lo parezca es una escuela. Su nombre oficial es "N° 198 Especial para Discapacitados Visuales", y es junto con la Nº 279, de Maroñas, uno de los dos grandes centros educativos para niños ciegos, con baja visión y con múltiples discapacidades de la capital. En esa escuela se entregaron ayer computadoras XO del Plan Ceibal, adaptadas especialmente para niños con baja visión, ya que cuentan con un programa que amplía la imagen, similar a una lupa. Detrás de esa puerta de altas hojas se esconde un escuela hermosa, de cuatro pisos, que además de salones espaciosos, limpios y coloridos, posee talleres de cestería y un gimnasio, A la escuela 198 concurren desde bebés que no han cumplido el primer año -y están en el servicio de estimulación temprana- hasta jóvenes de 15 años. La directora de la escuela, Sara Nolla, destacó la puesta en práctica de la aplicación del Plan Ceibal como una "verdadera forma de igualar a todos los niños". ¿Dónde está el mouse? La novedad de la presencia de tanta gente ajena a la institución produjo que los niños estuviesen ayer muy ansiosos. Las cámaras de fotos, las cámaras de televisión, la presencia de los padres y las autoridades hizo que una mezcla de vergüenza y de nerviosismo se apoderara de todos ellos. De todos maneras, un coro de niñas interpretó un par de canciones de Ruben Rada y Tabaré Cardozo en gran forma, demostrando el desarrollo de su capacidad auditiva. En la escuela 198 ya había computadoras comunes que tenían adaptado el programa Jaws. Este posee una voz en idioma castellano neutro, que por momentos parece ser la de un ciudadano español y por momentos la de un caribeño. Los alumnos, por su relación previa, ya están acostumbrados a utilizarlo. Un claro ejemplo es el de Irina Pereira, de 8 años, que llega a la escuela desde el Cerro. La niña tiene miopía severa en ambos ojos. Pero en cuestión de minutos aprendió a usar la cámara de la XO. Otra niña, Sofía Vázquez, de 11 años, tiene un problema congénito en los ojos y es ciega. "¿Dónde está el mouse?", preguntó Sofía a su padre, que la miraba con orgullo. Sofía tendrá que acostumbrarse al lector óptico que tiene el ordenador Acer en medio del teclado. Una maestra destacó que de esta escuela egresaron alumnos que luego continuaron estudiando hasta recibirse de abogados y psicólogos. La carrera docente, sin embargo, está vedada para las personas ciegas. De todas maneras, en la escuela, donde predomina un clima familiar entre maestras, padres y alumnos, hay un técnica que enseña braille y ella misma es ciega. ...
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